“Las Hurdes, tierra con alma”, homenaje y despedida

somosHurdes dice adiós al año 2017 a sus lectores. Hasta aquí hemos llegado. Nos despedimos, con nuestros mejores deseos, poniendo a disposición de todos los lectores el documental Las Hurdes, tierra con alma. Esta película, protagonizada por Adriana Ugarte y Jimmy Barnatán y dirigida por Jesús M. Santos, contó con la colaboración fundamental de un nutrido grupo de hurdanos.

Unos narraron ante la cámara sus propias vivencias y, a través de ellas, mostraron que, más allá de las dificultades, de la hostilidad de la tierra y el abandono, de la propia historia, Las Hurdes son un territorio espléndido habitado por personas por muchos motivos admirables. Otros ayudaron a elegir a esos personajes, a seleccionar los lugares representativos de la comarca y a coordinar el trabajo de rodaje de un amplio equipo de profesionales admirables.

Las Hurdes, tierra con alma alude a un documental mítico, Las Hurdes, tierra sin pan, realizado por Luis Buñuel en 1933. Aquel alegato se convirtió, pese a los sentimientos tan dispares que provocó, en una referencia imprescindible de la comarca. El nuevo documental no propone una reivindicación del original sino un doble reconocimiento. Uno, para valorar las motivaciones del cineasta aragonés y la repercusión de Tierra sin pan en muchas personas que admiraron la tenacidad de los hurdanos y entendieron la marginación de que eran víctimas por parte de un régimen político hostil. Y otro, para destacar la tenacidad de los habitantes de esta comarca, su afán de superación frente a la adversidad y el aislamiento y, sobre todo, para resaltar que Las Hurdes y sus gentes, por encima de todo, guardan y conservan un valor excepcional: su alma.

Quienes no hayan visto Las Hurdes, tierra con alma aquí lo tienen, durante quince días, a modo de despedida de somosHurdes. Ese documental nos invitó a pensar que el proyecto de este periódico podía merecer la pena. Que Las Hurdes y sus gentes lo merecen. No hemos conseguido sobrevivir, pero lo hemos intentado. Y no desistiremos: tal vez algún día pueda resurgir una iniciativa parecida.

Adiós y hasta la vista. ¡Feliz año!