JOSÉ MARÍA MARTÍN, presidente Mancomunidad de Las Hurdes

“SI SE APOYARA A LA MANCOMUNIDAD, SE PODRÍAN ABARATAR MUCHO los COSTES DE LOS AYUNTAMIENTOS”. 

“ES NECESARIO QUE LOS ALCALDES SE INVOLUCREN MÁS CON LA MANCOMUNIDAD”.

“LA SITUACIÓN QUE ENCONTRÉ NO ERA CÓMODA, PERO TAMPOCO LO ERA LA DE LOS AYUNTAMIENTOS”.

“CUANDO SE REALIZABA UNA ACTIVIDAD EN UN PUEBLO, LOS OTROS APORTABAN; PERO ESO DEJÓ DE FUNCIONAR”.

“YA SE HA APROBADO EL TRASLADO DEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN A LA SEDE DE LA MANCOMUNIDAD EN VEGAS DE CORIA”.

“AUNQUE HAYA AYUDAS DE LA ADMINISTRACIÓN, SIN INVERSIÓN PRIVADA no SE PUEDE LEVANTAR LA COMARCA”.

“VIVIMOS DE PEDIR Y PEDIR: SUBVENCIONES O LO QUE SEA”.

“LA ZONA ALTA DE LAS HURDES ESTÁ EN PEORES CONDICIONES QUE EL RESTO”.

“AHORA MISMO LA SITUACIÓN DEL EMPLEO NO ES MALA: HAY BASTANTE GENTE TRABAJANDO”.

En su despacho de la alcaldía de Casares de Hurdes, José María Martín Iglesias se sienta de perfil. Tal vez para cruzar las piernas y sentirse más cómodo. Este hurdano, de Huetre, nacido y criado en su pueblo. Emigró, estuvo en Suiza; ahora alterna su residencia entre Casares, donde ejerce como alcalde de lunes a viernes, sin sueldo, y Ciudad Rodrigo, donde tiene un negocio de hostelería que atiende por las tardes y en los fines de semana.

José María Martín es también presidente de la Mancomunidad de municipios de Las Hurdes. Y en función de ese cargo le propusimos la entrevista. Por eso, aunque cómodo en su posición de perfil, apenas iniciada la conversación no pudo evitar algo que rodaba alrededor de su cabeza: la negativa a celebrar el Carnaval Hurdano, promovido por la propia Mancomunidad, donde correspondía, en la alquería de Robledo, en el municipio de Casares.

El fantasma se apareció en varios momentos de la charlas. Y fue el propio alcalde el que lo suscitó. Los lectores de somosHurdes conocen su versión, la que él mismo ha dado hasta este momento, porque la adelantamos en su momento. Aquí recogemos la parte central de la conversación.

– ¿Estás satisfecho con tu labor al frente de la Mancomunidad?

– Contento, sí; si no, no estaría.

– La pregunta tiene que ver con la situación en la que accediste al cargo: con la falta de recursos, de medios…

– Eso pasó ya. Compromiso tengo, voy a intentar resolver las cosas… La situación que encontré no era cómoda, pero tampoco lo era la de los ayuntamientos. No había techo de gasto y todo era libre albedrío. Ahora el presupuesto es suficiente para los compromisos contraídos.

–¿Tienes la impresión de que en Las Hurdes se quiere trabajar de manera colectiva como comarca, anteponiendo los intereses comunes a los de cada municipio?

– Voluntad sí hay. Desde las administraciones, sí.

– Algún alcalde con larga trayectoria ha dicho que, de un tiempo a esta parte, cada uno quiere ir por su lado.

– Algunas veces sí ocurre eso. Por ejemplo, el día 25, el día del Carnaval Hurdano, Pinofranqueado hace un evento. Los estatutos de la Mancomunidad, y eso se aprobó en Pleno, establecen que en las fechas de las tres fiestas que dependen de la Mancomunidad –Carnaval, la Matanza Hurdana y la Fiesta Mayor de Hurdes no se puede celebrar ningún otro evento en los ayuntamientos. Porque, si no se hace así, ¿de qué forma se está apoyando a la fiesta comarcal? Eso sí está pasando. Hay dos o tres ayuntamientos que lo hacen, que no son, desde luego, los pequeños.

– En la última Fiesta Mayor de Hurdes, sin embargo, estuvieron los pequeños, salvo Azabal, ni siquiera el presidente de la Mancomunidad.

– Caminomorisco lleva organizando cada año su propia matanza hurdana. Eso no puede ser. En todo caso, será la matanza de Caminomorisco.

– El Carnaval de Pinofranqueado se anuncia así, referido exclusivamente a la localidad.

– Hubo un toque de atención.

Una Mancomunidad más fuerte

– Volvamos al tema. ¿Crees que los vecinos de Las Hurdes saben qué hace en realidad la Mancomunidad, más allá de la recogida de basuras?

– En términos generales, sí. La recogida de basuras, de vidrio, de cartón; el mantenimiento de las depuradoras (no hasta las depuradoras) y los vertidos al río; también tenemos un camión cisterna, con el que hacemos mantenimiento a los ayuntamientos e incluso a los vecinos que lo solicitan para desatascos y limpieza de tuberías; tenemos un programa de familia con dos personas que atienden casos de niños maltratados y que desarrollan actividades en los colegios y a domicilio. Y también es de la Comunidad el Centro de Documentación ubicado en Pinofranqueado.

– ¿Si hubiera recursos, se podrían cubrir otros servicios desde la Mancomunidad?

– La Mancomunidad es, desde luego, necesaria y, si se la apoyara más, podría abaratar muchos costes a los ayuntamientos. En principio me parece que el diseño de las mancomunidades es acertado, pero lo que hace falta es que los alcaldes la apoyen. La mancomunidad no es una institución pública en sí; somos los seis alcaldes, no otra cosa. No tiene ingresos propios. Sólo puede actuar con las aportaciones municipales.

– ¿Hay problemas que se podrían resolver si todos os pusierais de acuerdo?

– Claro. Pero yo no digo que no haya unión, sino que es necesario que haya más voluntad, que los alcaldes se involucren más con la Mancomunidad. Compromiso.

– ¿Para qué, en concreto?

– Ellos lo saben.

– Pero a los vecinos tal vez les pueda interesar conocer esas posibilidades.

– Compromiso con lo que se acuerda en los plenos.

– Eso es elemental, pero ¿qué se puede hacer en concreto?

– ¿En cultura?

– O en rehabilitación del patrimonio arquitectónico, en lo que sea..

– En eso sí se podría hacer más. En cultura cada ayuntamiento quiere llevar lo suyo.

– Si se actuara de manera conjunta se podría ofrecer actividades de mayor calidad…

– Así se empezó. Pero se ha ido perdiendo. Cuando se realizaba una actividad en un pueblo, los otros aportaban. Pero eso dejó de funcionar. Si uno no aportaba cuando el evento se producía en otro municipio, éste tampoco pagaba cuando se hacía en el otro pueblo. Y así se perdió el planteamiento inicial. Si Casares hubiera organizado este año el Carnaval Hurdano, este ayuntamiento habría afrontado todo el gasto. Pero hay cosas más importantes.

– ¿Cuáles?

– El compromiso de los alcaldes con los asuntos que se aprueban en pleno.

– ¿Tendría sentido una mancomunidad más fuerte, con mayores competencias, desde la que se articularan importantes servicios y prestaciones a los municipios?

– El diseño actual está bien, pero, sí, se podría plantear una Mancomunidad más fuerte, con mayores recursos.

– ¿Que pudiera negociar directamente con la Junta, con sus consejerías sin necesidad de las diputaciones?

– Podría ser… , pero mejor no entrar en ese lío.

 

El Centro de Documentación, a Vegas de Coria

– Has hablado del Centro de Documentación, que depende de la Mancomunidad. Pocas comarcas tienen algo parecido. ¿Puede la mancomunidad potenciar su actividad?

– Yo creo que se sabe poco de ese centro. Y también creo que se debe potenciar su actividad en acciones que repercutan directamente sobre la comarca. Por ejemplo, que esté más implicado en la promoción turística, como actúe también como oficina de información y con otros servicios en esa dirección. Yo tengo la intención de que ese centro esté ubicado en las instalaciones de la Mancomunidad. De hecho, el pleno ya ha aprobado su traslado a la sede de Vegas de Coria. Me parece que tendría más visibilidad y mayor repercusión.

La inversión privada, clave del futuro

– Háblanos de la comarca, de la situación general, del problema de la despoblación.

– Eso es real, la hay. Y en las zonas rurales, cuanto más pequeñitas, más. Pero la responsabilidad no es solo de la administración pública. La inversión privada es lo más importante. Y en estas zonas no la hay, porque los jóvenes ya no están. Los que tienen negocios están para jubilarse. Y sin inversión privada, aunque haya ayudas de la administración, no se puede levantar la comarca.

– Si es así, toda la responsabilidad queda en manos de la acción pública.

– Yo creo que todos los alcaldes luchamos por hacer las cosas bien, cada uno en su localidad. De eso no hay duda. Pero vivimos de pedir y pedir y pedir. Subvenciones. Lo que sea. Otra cosa es que nos lo den.

– El punto de mira está entonces en la Diputación.

– Es fundamental.

– ¿Cómo es la relación actual con la Diputación de Cáceres?

– Bien. La verdad es que no puedo hablar mal.

– ¿Porqué si hablas mal te castigan o porque realmente estás contento?

– Sabemos hasta dónde podemos llegar y lo que podemos sacar. Siempre pedimos más de lo que nos van a dar, eso está claro. Pero lo básico y fundamental lo tenemos siempre. No nos podemos quejar.

– Otro problema. El empleo.

– Los ayuntamientos no tenemos capacidad para eso. Ahora mismo tenemos bastantes subvenciones para empleo: desde bibliotecas, centros de interpretación, auxiliares en pedanías y en el ayuntamiento.

– Me refería más a las posibilidades de trabajo…

– No hay iniciativa privada. Ahora mismo la situación no es mala. Hay bastantes personas trabajando.

– Infraestructuras. ¿Qué falta, en que se ha mejorado de manera más relevante?

– La que más falta… la hostelera. Ha mejorado en algunas zonas, pero no en otras. La zona alta de Las Hurdes está en peores condiciones. En Caminomorisco o Pino ves otra vida, otra inversión privada y otro futuro. De Nuñomoral hacia arriba es que no hay inversión privada.

– Eres profesional de la hostelería. ¿Qué avances has visto en este sector?

– En la zona sur ha habido algunas cosas; en la norte, no.

– En El Gasco, quién lo iba a decir, hay tres restaurantes…

– Los he visitado un par de veces, pero me parece que son muy puntuales, muy de verano, muy de agosto. Lo mejor que tenemos en este aspecto son las piscinas naturales. Esa sí fue una buena tarea de los ayuntamientos, porque con su quiosco de verano y su personal laboral han incentivado la situación.

El pueblo, Casares

– ¿Hablamos de tu pueblo, de Casares? ¿Cómo lo ves?

– Lo veo bien. ¿Qué te voy a decir?

– Los proyectos que tenéis para este año, por ejemplo.

– Contamos con plan de Pedanías por el que vamos a reformar el consultorio médico de Robledo. Con el Plan Activa, por el que se van a mejorar los colectores de Casarrubia y Huetre hasta la depuradora. Con un plan extraordinario de Diputación, como los anteriores, para el arreglo de los vestuarios de las piscinas municipales. Y contamos con el PER para el mantenimiento de parques, jardinería, rutas…

– ¿Con qué presupuesto contáis?

– Aquí el presupuesto está desglosado, porque tenemos una residencia de mayores que acapara casi el 60 por ciento del gasto del Ayuntamiento.

– En concreto.

– Alrededor de 800.000 euros anuales, de los que casi 500.000 son para la Residencia, por lo que para el gasto ordinario queda algo más de 300.000. Y ahora lo tenemos un poco más solventado, pero entre el personal y la luz se llevan la mayor parte. Iberdrola es la principal beneficiaria de los ayuntamientos.

A nosotros no llegaron a apagarnos la luz. Pero el presidente de la Mancomunidad había dicho que disponía de diez minutos y llevábamos una hora de charla. Aparte del conflicto en torno al Carnaval, José María había dejado opiniones de interés e incluso alguna abocada a la polémica. Pero ese será otro cantar. Bienvenido, si genera interés por las cuestiones públicas.