Del paso de los primeros pobladores de la comarca por Casares de Hurdes se conservan algunas huellas relevantes. Destaca:

Peña rayá

Se localiza en la alquería de La Huetre, en la margen derecha del río Hurdano, no lejos de su nacimiento, en una zona abrupta y elevada sobre la margen derecha. Se accede desde Casares de Las Hurdes, en dirección hacia Carabusino y Robledo, de donde parte la pista que lleva a Los Carrascales. Allí se encuentra el grabado.

Pedrosanto

Se localiza en el despoblado de La Batuequilla (Rubiaco). Se accede desde Rubiaco a La Batuequilla y de allí, por un sendero, hasta los grabados.

El Canchón de la Ro de la Mua

Se encuentra en Vegas de Coria. Desde Vegas de Coria, en dirección a Caminomorisco, a la altura de  las casas de los guardas forestales, se encuentra una pista, a la derecha, que conduce a los grabados.

La Huerta del cura

En Aceitunilla. Desde Nuñomoral, en dirección a Aceitunilla, a mitad del recorrido y al borde del camino, se hallan los grabados.