Los pobladores de Las Hurdes empezaron a dejar sus huellas en la comarca hace 2.500 años. Las recogen, al menos, veinte conjuntos de grabados realizados sobre piedra o pizarras horizontales, junto a caminos o veredas.

Aunque algunos vestigios pueden corresponder a la Edad del Cobre, la mayor parte se sitúan entre la Edad del Hierro y la romanización, perfectamente identificables por las representaciones de espadas, juegos e incluso transcripciones latinas. Así mismo se encuentran armas prerromanas como falcatas, cuchillos y puñales.

También se han hallado representaciones de huellas de los pies o podomorfos, estrellas de cinco puntos o pentalfas y representaciones antropomorfas.

Los conjuntos más representativos se encuentran en:

Caminomorisco

La Pisá de la mora.

Piedra mora, en Aceña.

Casar de Palomero

La Piedra de la rueca.

Casares de Hurdes

Peña rayá, en La Huetre.

Nuñomoral

Pedrosanto, en el despoblado de La Batuequilla (Rubiaco).

El Canchón de la Ro de la Mua, en Vegas de Coria.

La Huerta del cura, en Aceitunuilla.

Pinofranqueado

El Tesito de los cuchillos, en El Castillo.

Las Erías, en Erías.

El Riscal, La Pimpollosa y Las Herraduras, en Sauceda.

La Peña del molde, en Mesegal.

Azabal

El Lagar de la hoya.

La Vegacha del Rozo.