Uno de los recursos que ofrece la naturaleza hurdana para el disfrute veraniego y el mejor instrumento para sortear el rigor de los calores diurnos del verano se encuentra en las piscinas naturales que proliferan a lo largo y ancho de toda la comarca.

La orografía y el curso de los diferentes ríos que surcan Las Hurdes ofrecen múltiples espacios donde las aguas se remansan o en los que, mediante pequeñas presas, se forman embalses para el baño y el disfrute veraniego.

En PInofranqueado hay piscinas de ese tipo en el propio pueblo, así como en las alquerías de Sauceda, Ovejuela, El Castillo, Las Erías, Horcajo, Avellanar y La Adehuela.

En Caminomorisco, en el mismo pueblo y en las alquerías de Aceña, Riomalo de Abajo, Cambroncino y Arrolobos.

En Casar de Palomero, en la localidad y en Ribera Oveja.

En Ladrillar y en Las Mestas y El Cabezo.

En Nuñomoral, en Asegur, Aceitunilla, Cerezal, Fragosa, Vegas de Cria y El Gasco.

Y también, en Azabal.