Del paso de los primeros pobladores de la comarca por Casares de Hurdes se conservan algunas huellas relevantes. Destaca:

Peña rayá

Se localiza en la alquería de La Huetre, en la margen derecha del río Hurdano, no lejos de su nacimiento, en una zona abrupta y elevada sobre la margen derecha. Se accede desde Casares de Las Hurdes, en dirección hacia Carabusino y Robledo, de donde parte la pista que lleva a Los Carrascales. Allí se encuentra el grabado.