Para reconocer la belleza panorámica de Las Hurdes, la comarca cuenta con excepcionales puntos de observación a través de una red de miradores desde los que admirar la sucesión de montañas, los valles, los macizos, la vegetación y los riscos que dan identidad al territorio. Se puede acceder a ellos en rutas más o menos largas, practicables a veces en coche y siempre a pie.

Para avistar la profundidad de Las Hurdes, hay que anotar estos miradores:

El de La Antigua, en Riomalo de Abajo-Caminomorisco).

El de La Alavea, en Caminomorisco.

El del chorro de los Ángeles, en Ovejuela.

El de El Gasco, en la misma alquería.

El de Cerezal, en su mismo término.

El de Las Carrascas, entre Casares de Las Hurdes y Ladrillar.

El del puerto del Gamo, en Casar de Palomero.

El del Orégano, en Cambroncino.

El de Martilandrán, en la misma alquería.

El del teso de la Vega, en Pinofranqueado.

El de la portilla de la Huerta, en Caminomorisco.

El de puerto de Aldehuela, entre esa localidad y Erías.

El de las Estrellas, en Casares de Hurdes.

Miren y gocen.