Judíos, cristianos y mahometanos convivieron durante decenas de años en Casar de Palomero. De ello queda constancia en muchos elementos del pueblo, incluidos los barrios que habitaron los miembros de cada una de estas comunidades.

El recorrido de las tres culturas, a través de sus respectivos barrios, se puede realizar siguiendo las indicaciones de los rótulos de las calles: las señalizadas con una estrella pertenecen al barrio judío (alrededores de la Ermita de la Cruz Bendita y barrio de los Barreros), las que tienen grabado una media luna son del barrio árabe (barrio del Llanete, calle Iglesia y alrededores de la iglesia del Espíritu Santo y el campanario), y las calles con una cruz corresponden al barrio cristiano (Santo Cordero).

Este pueblo está marcado por los símbolos de esa confluencia y también por los enconos que provocaron.