Del paso de los primeros pobladores de Las Hurdes por Casar de Palomero se conservan algunas huellas relevantes. Destaca:

La Piedra de la rueca

En dirección a Mohedas de Granadilla, pasada la ermita de Escusar, a unos 150 metros, en la primera curva, los grabados se encuentran en un olivar al que se accede por un saliente de la antigua carretera.