Tres valles

El del Ladrillar, el Hurdano y el de Los Ángeles. Surcados por tres ríos homónimos.

 

Seis municipios.

Caminomorisco, Casar de Palomero, Casares de Hurdes, Ladrillar, Nuñomoral y Pinofranqueado.

Alrededor de 500 km² de monte bajo vertebrado por escarpadas cimas de pizarra donde solo crece el brezo, la jara y el matorral (fue la mano del hombre la que repobló la falda de la montaña con pinos y olivos).

Las Hurdes se hallan enclavadas en el confín de Extremadura, donde termina la provincia de Cáceres y empieza la de Salamanca.

Hoy las habitan cerca de siete mil hurdanos y hurdanas distribuidos a lo largo de unas cuarenta pequeñas alquerías. Pero no siempre fue así. Lope de Vega creyó que los primeros pobladores de aquellas peñas fueron los godos, arrinconados por los ejércitos musulmanes. Otros, en cambio, afirman que fueron los moriscos y los judíos expulsados por los reyes cristianos.

Comoquiera que fuese, si durante el Antiguo Régimen aquellas soledades se convirtieron en tierra de refugiados, con la inauguración de la Modernidad actuaron como territorio de exilio político.

Puede que la geografía de Las Hurdes no favoreciera su habitación, pero lo cierto es que ejerció sobre sus moradores un embrujo inquebrantable:

el hurdano que salía de su tierra lo hacía solo para volver