Situado en un viejo molino de Casar de Palomero, muestra el modo tradicional de cultivar el olivar en estas tierras; una labor ancestral, que ha condicionado la fisonomía de la comarca en numerosos lugares y que ha ofrecido el medio de vida tradicional, junto a la apicultura y el cuidado del ganado caprino, más representativo de la comarca.

Los procesos del cultivo del olivar, la recolección de aceitunas y la producción de aceite se exponen en este centro. El aceite, ahora acogido a la denominación Gata–Hurdes, sigue siendo una de las principales actividades económicas de la comarca.