Descripción del proyecto

Fiestas en cada pueblo y estación

Las fiestas en Las Hurdes no son tanto un alto en el camino como un signo de identidad de la comarca, de los pueblos y las alquerías, de todos sus habitantes. Son celebraciones que convocan a los residentes, a los próximos, a los que emigraron y a los visitantes dispuestos a compartir la festividad en torno a tradiciones relacionadas con los procesos agrícolas, la siembra o la recolección, o con motivos religiosos.

Se reparten a lo largo de cada una de las estaciones.

Entre esas fiestas locales se pueden resaltar, entre otras:

San Blas, en Nuñomoral

El 3 de febrero los “ramajeros”, que bailan las danzas del Ramo y el Paleo, entran a la iglesia a buscar el ramo y el santo para pasearlo en procesión, mientras recitan poemas y tejen el cordón con cintas de colores.

La Pascua de Flores, en Las Mestas

Es la fiesta de la Pascua de Resurrección en esta alquería. En ella los mozos cuelgan en los balcones y cerrojos de las puertas de las mozas los ramos que ellos han elaborado.

La Cruz Bendita, en Casar de Palomero.

La fiesta de la Cruz Bendita, en torno al 3 de mayo, conmemora un episodio que marcó la historia de Casar de Palomero: el enfrentamiento entre cristianos y judíos, tras un largo periodo de convivencia en el que la villa albergó a personas de las tres religiones del Libro, las tres grandes religiones monoteístas.

Esta fiesta se complementa en la actualidad con un mercado medieval que convoca a numerosos visitantes.

El pueblo celebra en el mes de agosto otra fiesta que reinciden en los motivos centrales de su historia: la Exaltación de la Santa Cruz.

Las Cabañuelas, en La Huetre

A partir del día de san Juan, el 24 de junio, se celebran unas fechas anticipan, según la tradición, la meteorología de todo el año.

Santiago y Santa Ana, en Fragosa y Martilandrán

Los días 25 y 26 de julio. Con verbenas y actividades recreativas.

San Andrés, en Pinofranqueado

Esta fiesta, que rememora el antiguo mercado de ganado y de productos de la matanza, es ahora, sobre todo, el mayor mercadillo de la comarca. Se celebra el 30 de noviembre.

El pueblo amanece atestado de puestos y tenderetes, en los que es posible comprar productos de todo tipo, incluidos los más característicos de la comarca y de su artesanía.

La Albehaca, en Aceitunilla

Los mozos del pueblo seleccionan las mejores macetas y los ramilletes más lustrosos de albehaca cuidados durante todo el año para que lo luzcan las mozas al son de la gaita y el tamboril.

La Carvochá o Chiquitía

En el otoño, tras la vendimia y la recolección de otros frutos de gran predicamento en la comarca, como las aceitunas y las setas que ofrece la tierra, los hurdanos celebran su particular homenaje a la castaña. Lo denominan La Carvochá o Chiquitía y en él se reúnen familias y vecinos en torno a la lumbre a asar las castañas, un producto que dan pie a platos tan tradicionales como los socochones.

Fotografía. El Chicharrón baila, mientras toca la pandereta la Chicharrona / Domínguez y Tello. El País.