Es la puerta de entrada a la parte antigua de Las Erías (Pinofranqueado), construido en piedra y adobe.

A través de él se accede a una alquería que aún conserva casas pequeñas de muros redondos, construidas con piedra y barro y tejados de pizarra, balconadas de la misma piedra y pasiles que comunican unas viviendas con otras.

Muy cerca se encuentran una almazara de aceite, edificada con pizarras, que, pese a su antigüedad y al esfuerzo que exigía su funcionamiento, casi todo manual, se ha utilizado hasta hace unos pocos años.

En la zona se pueden encontrar dos de los petroglifos más significativos de la comarca, el de Las Erías y el Tesito de los Cuchillos.