GERVASIO MARTÍN ante el nuevo programa de AdicHurdes

“ESTE AÑO CONTAMOS CON UN MILLÓN DE EUROS PARA PROYECTOS PRODUCTIVOS Y TURISMO”

“VAMOS A DAR PRIORIDAD EN TODAS LAS ACTIVIDADES A LA CREACIÓN DE EMPLEO”

“LAS INICIATIVAS PARTICULARES PUEDEN RECIBIR HASTA EL 45 POR CIENTO DEL TOTAL DE LA INVERSIÓN”

“QUEREMOS PONER LOS PUEBLOS BONITOS Y RECUPERAR LA ARQUITECTURA POPULAR”

“HAY CERCA DE TREINTA PETICIONES DE JÓVENES PARA QUE SE LES CEDAN TERRENOS DONDE PLANTAR FRUTALES”

AdicHurdes es la clave de casi todos los proyectos que se ponen en marcha en la comarca. Su colaboración parece imprescindible para que empresarios o particulares puedan emprender cualquier actividad que implique inversión o gasto. Sus decisiones han marcado el rumbo de muchas iniciativas y algunos sueños. AdicHurdes canaliza los fondos europeos destinados a estimular el desarrollo del mundo rural. Esos fondos, con el complemento de las aportaciones de la Junta de Extremadura y, en menor medida, del gobierno español, están detrás del camino recorrido en Las Hurdes.

Gervasio Martín preside AdicHurdes desde hace una docena de años. somosHurdes le ha entrevistado para conocer el plan de la asociación.

– Se acaba de presentar el nuevo programa de AdicHurdes, el que contempla las ayudas e inversiones para los próximos cinco años.

– Hemos abierto la convocatoria. Disponemos de un millón de euros en este primer año para apoyar la financiación de proyectos productivos (para transformación de productos agrícolas, para cooperativas, etc.) y de actividades turísticas; medio millón para cada uno de esos sectores. A través de ellos pretendemos hacer frente a dos retos fundamentales: la creación de empleo y el asentamiento de la población, con dos empeños preferentes: recuperar la arquitectura tradicional y favorecer el turismo, fundamental en esta comarca.

– ¿Qué cambia con relación a programas anteriores?

– Vamos a tener mayor capacidad para decidir en qué gastamos más o menos dinero. Antes todo venía muy establecido. Ahora dispondremos de mayor autonomía para adaptar las partidas a las necesidades o al interés de las propuestas que se planteen. Por otra parte, se incrementan los controles para asegurar el rigor de las adjudicaciones.

– ¿Y respecto a los proyectos propios?

– Trataremos de hacerlos todos con los ayuntamientos. El hecho de asumirlos nosotros, directamente, nos planteaba problemas de liquidez, porque los colaboradores con los que contábamos se veían obligados a adelantar el dinero durante bastante tiempo.

– Pero los ayuntamientos tampoco andan sobrados…

– Es verdad, por eso tenemos que concretar las actuaciones en los próximos días. No obstante, su aportación económica será pequeña.

Prioridad: lo productivo, el empleo

– En la presentación del programa se insistió en lo productivo-productivo y no en “hacer cosas para entretener a la gente”…

– Tenemos que centrarnos en la creación de empleo, porque su falta es uno de los grandes problemas de Las Hurdes, de Extremadura y de España. Las indicaciones de Europa vienen en ese sentido: favorecer a los autónomos para que creen sus propios negocios. Posiblemente en anteriores programas hayamos hecho demasiados programas de ocio, que ahora se deberán promover desde los ayuntamientos u otras administraciones.

– En esta comarca la iniciativa pública parece escasa y siempre la responsabilidad se traslada a las administraciones públicas.

– Es posible que aquí se dependa en exceso de la administración o de la financiación de AdicHurdes. En el nuevo programa contemplamos la subvención del 45% de subvención. Pero lo que en otros lugares se podría considerar una barbaridad, aquí parece poco; y no podemos hacer más.

– Con relación al programa anterior, ¿en cuanto se ha incrementado la cantidad de que dispondrá AdicHurdes para los próximos cinco años?

– En 500.000 euros. Un 13 o 14 por ciento más.

– ¿Y con relación a otras comarcas?

–Nos han tratado bien. Se ha tenido en cuenta la despoblación y las zonas de montaña. Esos parámetros nos favorecieron.

El turismo, el sector más atento

– ¿Hay muchas expectativas entre empresas y particulares ante el nuevo programa, por lo que ya se puede detectar?

– En el sector del turismo, si: casas rurales, apartamentos, mejoras de algún hotel… Ahora tenemos que esperar a que se publique la convocatoria en los próximos días y, a partir de ahí, ponernos a trabajar.

– En Las Hurdes se han invertido muchos recursos públicos. ¿Se han controlado esas subvenciones para garantizar los objetivos establecidos? Por ejemplo, ¿las casas rurales que se han subvencionado están abiertas?

– Eso se controla. El titular de la subvención está obligado a mantener la actividad durante diez años. En las casas rurales hay que mantener la afiliación como autónomo durante diez años. Sobre eso sí hay control.

– Pero todos sabemos que, luego, las casas rurales son, en ocasiones, particulares.

– Siempre puede haber algo de picaresca.

– ¿Ha habido alguna sanción por incumplimiento del contrato?

– No, porque en todos los casos los beneficiarios han mantenido su alta como autónomo durante los diez años.

– Pero un apicultor, por ejemplo, que está dado de alta como autónomo para ejercer su oficio, se puede beneficiarse de una subvención para una casa rural, que no va a hacer; cumple el requisito, pero la actividad para la que recibió la ayuda no existe.

– Nosotros estamos obligados a confiar en que se nos dice la verdad. Ha habido alguna ocasión en que podíamos suponer que alguien, en lugar de hacer la casa rural, iba a hacer su propia casa, pero legalmente no se lo podíamos negar.

– Deberían existir otros mecanismos…

– Alguna vez nos hemos anticipado a lo que podía ocurrir.

 Un nuevo empeño: la arquitectura popular

– ¿Alguna iniciativa novedosa en el nuevo plan?

– La recuperación de la arquitectura tradicional. Queremos poner los pueblos bonitos o, como dice el director general, “guapear los pueblos”. Y aparte de las actuaciones que se vayan a hacer queremos que desde la Mancomunidad se establezcan normas comunes en toda la comarca sobre las nuevas construcciones. Por nuestra parte, todos los proyectos que se impulsen desde AdicHurdes deberán incluir elementos tradicionales: pizarra, barro, madera…

– La recuperación de la arquitectura tradicional no admite demoras. Cada vez queda menos.

– Queremos desarrollar, de manera muy próxima, en colaboración con los ayuntamientos, proyectos subvencionados al cien por cien para recuperar en cada pueblo una calle, una plaza. Aún no está cerrado el plan con los ayuntamiento, pero espero resolverlo en breve.

Frutales, bosque, ganadería

– ¿Estas ayudas estimulan la iniciativa privada o la dependencia, cada vez mayor, del dinero público que, sobre todo, llega de Europa?

– La mentalidad de la comarca tiene una dependencia excesiva de la administración. Hay gente joven que quiere hacer cosas, pero encuentran muchas dificultades; los bancos no se lo ponen fácil. En todo caso, hay iniciativas, como puede ser la forestal o el cambio de cultivos… Ahí estamos trabajando para cambiar la legislación en lo relativo a incendios, por ejemplo, para aprovechar el monte, introduciendo frutales. Así podríamos ceder terreno público a los jóvenes. Ya hay varias iniciativas en ese sentido, quince en Pinofraqueado y 11 en Caminomorisco. Eso es real. También hay empresas muy importantes en el ámbito nacional interesadas en la plantación de frutales en la zona. Pero hay que resolver algunas trabas burocráticas…

– ¿Qué se puede hacer para aprovechar el bosque?

– Estamos trabajando. En mayo o junio habrá noticias importantes. Pensamos en el aprovechamiento de la madera, en la producción de biomasa. Se va a instalar alguna empresa de biomasa en la zona, algún aserradero y hay otro empresario interesado en crear una fábrica de palés. Solo en el proyecto de biomasa se generarán unos cuarenta puestos de trabajo. Hasta ahora el aprovechamiento de los montes, casi todos ellos de titularidad pública, estaba en manos de la administración regional. Ahora los ayuntamientos vamos a tener mayor autonomía.

– ¿En qué se traduce esa autonomía?

– Antes los ayuntamientos no podíamos contratar. Ahora, sí.

– El mantenimiento del bosque se puede autofinanciar.

– Hasta ahora se podía invertir en el mantenimiento el 15% de los ingresos. Ahora queremos incrementar esa cantidad. Y si hay algo productivo, como la biomasa, aumentarán las posibilidades y los puestos de trabajo. Y será bueno para todos.

– Otra opción puede estar en la ganadería, en la recuperación de la cabra hurdana, por ejemplo.

– Estamos también en ello. Parece que estamos en todo, pero es verdad. Lo hemos intentado antes y volvemos a hacerlo. Esta vez parece que en serio. Ahora mismo apenas quedan unas pocas cabras de la raza hurdana, entre 25 y 30. Estamos en contacto con la Diputación para estabularlas en una finca de su propiedad, en la que se podría favorecer su reproducción para luego devolver las crías a la zona. Ese compromiso ya está en marcha.

– El caso es que la cabra, de raza autóctona o de cualquier otra, todo un símbolo de la comarca, casi ha desaparecido.

– Ahora hay mil, cuando en los tiempos buenos solo en Caminomorisco había 36.000. El problema consiste en que la comercialización de la leche o del queso no es fácil, requiere instalaciones, medios… Pero algo se va a recuperar.

El plan especial de la Diputación

–El programa especial de actuación para la comarca propuesto por la Diputación, ¿cómo va?

– Hemos tenido reuniones con los técnicos y una primera ronda con empresarios y asociaciones. Hemos visto el diagnóstico y la demanda. La presidenta de la Diputación pretende que esté listo para 2018 y con consignación en el presupuesto.

– La presidenta dijo que ya había dinero en este año…

– Se van a hacer actividades culturales durante el verano en las alquerías… Pero eso es otro tema.

– ¿Se ha definido ya cuál va a ser el eje central del programa, en torno al que se quiere articular la propuesta?

– Apicultura y turismo. Y la recuperación de la arquitectura. Ese va a ser el eje sobre el que se va a articular todo el proyecto. En las pocas reuniones que hemos tenido se han planteado muchas iniciativas, pero esas serán, como siempre, las claves.. A partir de ahora los técnicos se ponen a trabajar y esperamos tener el diseño definitivo para empezar el próximo año.

Los criterios están sobre la mesa. Empieza el turno para que los interesados presenten sus propuestas. Y a partir de ahí, el tiempo de valorarlas y de esperar los resultados.