El futuro no depende de unos pocos

Desde que se presentó en público, somosHurdes ha cumplido prácticamente nueve meses. Un tiempo significativo y suficiente para valorar sus resultados y, en consecuencia, para decidir si merece la pena mantenerlo o suspenderlo. En esa tesitura estamos.

Pusimos en marcha este periódico con el exclusivo apoyo de una asociación cultural también incipiente, almaHurdes, confiando en que el día a día hiciera a esta iniciativa merecedora de la confianza de la sociedad a la que iba dirigida y de las instituciones que la representan y, a partir de ahí, encontrar la manera de hacerla viable a medio plazo.

El seguimiento que el periódico ha tenido en estos meses y el ánimo que nos brindan personas que lo observan con asiduidad insisten en que el proyecto merece la pena. Los datos acumulados de audiencia son claros: casi 30.000 usuarios, casi 60.000 sesiones, más de 200.000 páginas vistas y cerca de 500 noticias publicadas, que han alcanzado a través de Facebook a 150.000 personas .

Sin embargo, no estamos completamente satisfechos y la viabilidad del proyecto se encuentra en vía muerta. Por una parte, hemos cubierto la información de Las Hurdes de manera desigual, con mayor incidencia en unos municipios que en otros; hemos atendido aspectos de interés para la comarca, pero no hemos conseguido desvelar otros de mayor calado; hemos estado atentos a las actividades que se promovían, pero no hemos logrado recoger sus resultados y su repercusión. Hemos narrado hechos sin mostrar una actitud crítica que estimulara una convivencia y una realidad más saludables. Entre otras razones porque este proyecto requería una cierta profesionalización y, por ello, recursos económicos de los que carecemos.

Por otra, desde hace tiempo venimos agradeciendo el interés de los lectores y advirtiendo de que ese requisito, aunque imprescindible, no basta para garantizar la continuidad de un proyecto que, hasta ahora, ha carecido del respaldo de las instituciones y otras entidades de la comarca. De ahí nuestra insistencia en que somosHurdes podía desaparecer. Incluso llegamos a ponernos una fecha límite: el 31 de agosto.

Cumplido el día, nos damos un nuevo plazo fijando dos objetivos fundamentales. El primero, mejorar la red de colaboradores para conseguir una presencia mayor y más equilibrada de los diferentes pueblos y alquerías de la comarca. Para ello queremos sondear algunas alternativas con instituciones y particulares.

El segundo, conseguir un respaldo económico imprescindible. Para hacer frente, por ejemplo, a los gastos relacionados con el alojamiento de la web, los derechos derivados del diseño gráfico, el mantenimiento técnico y otros. Y sobre todo, porque un proyecto de estas características requiere una mínima estructura profesional; dicho de otro modo, no puede subsistir con la exclusiva aportación de un par de personas que deben dedican muchas horas diarias a la tarea en detrimento de sus propios intereses.

A las instituciones les corresponde decidir si el periódico es de interés para la comarca y, en caso de que la respuesta sea afirmativa, establecer el apoyo que merece. A las empresas, si es útil para su actividad y, de responder positivamente, colaborar de manera similar a la que ofrecen a otras iniciativas. A las personas que han alentado la propuesta, también les puede corresponder un compromiso más concreto: aportar información, fotografías, comentarios e incluso alguna aportación a modo de suscripción.

Si no surgen elementos que inviten a pensar en la viabilidad de somosHurdes, en un par de semanas nos veremos obligados a cerrar este canal de comunicación. No encontramos otras vías. La decisión ya no admite demoras. En el peor de los casos, lo habremos intentado y siempre dispuestos a volver a intentarlo si aparecen vías que hasta ahora no hemos encontrado. En cualquier caso siempre daremos las gracias a quienes mostraron el deseo de que somosHurdes saliera adelante.