El abejaruco, en el punto de mira de los apicultores

La organización agraria Asaja Extremadura calcula que las pérdidas provocadas este año en la apicultura por el abejaruco equivalen a un 40 por ciento de la producción. La Junta ha atendido la queja y ha limitado la protección de la especie, calificada como “especialmente protegida”. Los grupos ecologistas consideran que todas las prácticas autorizadas ahora por el gobierno regional (disparos disuasorios, sonidos, aves de cetrería y dispositivos visuales) no son eficaces según los propios informes del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.

Los apicultores hurdanos aseguran que la protección del abejaruco ha favorecido su desarrollo y que los calores y la sequía de este verano han incrementado de manera extraordinaria su presencia en la comarca, a la que llega procedente de África. Asaja habla de una «auténtica devastación».

El abejaruco se alimenta de abejas. Para ello, según explican los apicultores, se sitúa sobre las colmenas durante todo el día, especialmente al amanecer y al anochecer. El sonido que producen las aves acobarda a las abejas, que, asustadas, se niegan a salir de las colmenas a por agua. De esta manera, las colmenas no se ventilan, las abejas no respiran y todo ello provoca la desaparición de la colmena.

Las asociaciones ecologistas criticas las medidas permisivas autorizadas por la Junta y defienden la eficacia de las que reconoce el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, basadas en la instalación de mallas de sombreo, redes plásticas de protección lateral y bebederos. En total, explican ellos, con una inversión inferior a mil euros se puede proteger eficazmente una agrupación de 80 colmenas. La organización SEO/BirdLife destaca que, “siendo conocidas estas medidas, sean aparentemente ignoradas por el sector apícola y por la propia Junta de Extremadura, pese a ser las únicas realmente eficaces tras años de estudios sobre este tema”.

Los apicultores ponen en la balanza las pérdidas provocadas por el abejaruco, que se suman a las ocasionadas por las altas temperaturas. En total, dicen, la producción de este año se puede situar por debajo de la mitad de lo esperado.