ROSARIO CORDERO, entre lo ya hecho y lo que queda

“SI SOLO SEGUIMOS HACIENDO LO MISMO QUE HASTA AHORA, EN LOS PRÓXIMOS AÑOS PODEMOS TENER PROBLEMAS”

“TENEMOS QUE GENERAR EMPLEO, PORQUE EL MAYOR RIESGO ESTÁ EN LA DESPOBLACIÓN”

“LAS INVERSIONES SON NECESARIAS, PERO TAMBIÉN LAS LEYES”

“SI NO SE HUBIERA ACTUADO COMO SE HA HECHO, LA SITUACIÓN SERÍA AÚN PEOR”

“DEBEMOS FAVORECER LA VUELTA DE LOS UNIVERSITARIOS A SU TIERRA”

“LA DIPUTACIÓN DE CÁCERES VA A HACER UNA CAMPAÑA DE VALORIZACIÓN DEL MUNDO RURAL”

“EL MUNDO RURAL TIENE QUE ESTAR EN LA AGENDA POLÍTICA, PERO DE VERDAD”

Rosario Cordero volvió a Las Hurdes para presentar el informe sobre la comarca elaborado por el Consejo Económico y Social. Esta entidad, que asesora al gobierno regional y a la Asamblea, integra a organizaciones empresariales y sindicales, así como a instituciones con gran relevancia en la realidad de la región, desde la Universidad a las Cajas de Ahorro. somosHurdes volvió a conversar con la presidenta a propósito de este inforsme.

– El informe esobre las Hurdes realizado por el Consejo Económico y Social aporta algo nuevo, algo que las administraciones públicas no conocieran?

– En el informe del CES hemos encontrado lo que el territorio nos ha trasladado, lo que han expuesto los alcaldes y el grupo de acción local, que ya incluía todos los aspectos reseñados en su proyecto de desarrollo, en el que ya estamos trabajando. Per también es verdad que este estudio viene bien para pensar, para reflexionar, para dotar de fundamento a lo que se dice sobre la comarca. Esta investigación sirve como hoja de ruta para desarrollar con plena convicción lo que trasladan ayuntamientos, asociaciones o empresarios desde el territorio.

– Este informe sirve también para evaluar, e incluso para criticar, las políticas públicas que se han seguido en Las Hurdes?

– También puede plantearse así. Y en esa reflexión puedo decir que, si los ayuntamientos no estuvieran realizando el trabajo que están haciendo, el resultado sería distinto; que, sin la actuación del grupo de acción local con los fondos europeos los datos serían todavía peores. Y lo mismo ocurriría sin la tarea que desarrollan la Diputación o la Junta de Extremadura. No obstante a todo lo que se ha hecho bien hay que ponerle alguna etiqueta; una etiqueta para mejorar, porque, si solo seguimos haciendo lo mismo que hasta ahora, en los próximos años podemos tener problemas. Ya no se pueden hacer las cosas igual. Antes, una carretera sólo se hacía pensando en cómo llegar de un lugar a otro; ahora las carreteras deben tener miradores, zonas de descanso para que los viajeros disfruten del paisaje, y eso obliga a las administraciones a cambiar algunas políticas. El estudio puede ayudarnos a cambiar algunos aspectos de nuestra gestión.

El mundo rural, en la agenda pública

–En el preámbulo del informe se dice, por ejemplo, que en los últimos años se ha cambiado la imagen de Las Hurdes, pero no sus carencias.

– Yo creo que la imagen sigue siendo la misma y que las carencias se han tratado de resolver. Como digo, si no se hubiera actuado como se ha hecho, la situación sería aún peor. Pero también es verdad que no podemos hacernos trampas y negar que en Las Hurdes hay un problema con la cobertura de internet, que aunque los índices de despoblamiento se hayan reducido un poco, es necesario acometer políticas que mejoren una realidad de la que no podemos sentirnos satisfechos.

– En estos momentos parece surgir un movimiento que reivindica el mundo rural. Quizás la llamada de atención llegara desde el ámbito de la cultura, de la literatura. Se observa en los medios de comunicación. Parece, pues, que está en la agenda social. ¿Y en la política?

– El mundo rural tiene que estar en la agenda política, pero de verdad. En todas las administraciones. El presidente de la Junta lo planteó en la reunión de presidentes autonómicos que se celebró hace unas semanas. Pero esto no tiene que quedar en discursos. Este país tenía una ley de desarrollo sostenible, muy importante para el mundo rural, que se ha quedado en los cajones. Tiene que estar en la agenda política, pero con soluciones. Y eso, muchas veces, no es cuestión de dinero. Las inversiones son necesarias, pero también las leyes puede beneficiar al mundo rural, algo que nunca se ha hecho. Los derechos de todos los ciudadanos son iguales y eso reclama un cambio de mentalidad.

 

– En los últimos años, gracias en buena parte a la Unión Europea, Las Hurdes ha recibido considerables aportaciones de fondos públicos. ¿Han estado las políticas a la altura del dinero invertido?

– Yo creo que sí. Y tiene que seguir siendo así tanto para conseguir que la gente venga a nuestros pueblos como para asentar a la población. Eso requiere infraestructuras y servicios. Y ya podemos decir que en carreteras, en instalaciones culturales, Las Hurdes están a la altura de cualquier otra comarca de la región. Se han hecho inversiones que ahora tenemos que rentabilizar, de manera que se puedan disfrutar. Y para ello tenemos que generar empleo, porque el mayor riesgo está en la despoblación. Tenemos recursos y debemos utilizarlos para que la gente joven se quede a vivir en nuestros pueblos. Es fundamental para poder hablar de futuro.

Patrimonio cultural y universitarios

– En la presentación del informe del CES se ha hablado de la importancia económica de los valores inmateriales o culturales, de los que Las Hurdes son un símbolo reconocido más allá incluso de las fronteras españolas. ¿Pueden convertirse esta comarca en un símbolo del mundo rural, como en algunos momentos ya ha sido?

– Tenemos, por desgracia, muchos ejemplos similares en la provincia de Cáceres. Hay otras comarcas que también podrían convertirse en abanderadas de ese movimiento. Yo creo que eso debemos hacerlo todos juntos. Y debemos hacerlo ya, porque, si no, dentro de unos años nos vamos a arrepentir. La Diputación de Cáceres va a hacer una campaña de valorización del mundo rural, porque este territorio no es de los paletos, sino un lugar que ofrece beneficios, muchas ventajas. ¿Inconvenientes? También, pero eso es lo que las administraciones deben reducir. Y por encima de eso la vida en el mundo rural ofrece muchos valores y muchas ventajas.

Resulta paradójico que las personas con mayor nivel de formación, los universitarios, se vean obligados a salir de su comarca.

– La Universidad es, tal vez, el factor de emigración más grande que tienen los pueblos. Esa frase, que la repite una persona a la que conozco bien, pone de manifiesto que, cuando se sale, no se vuelve. Pero si consiguiéramos rentabilizar algunas inversiones, estoy segura de que los universitarios volverían. Hay muchas cosas que podemos desarrollar: en ciencias ambientales, en empresariales incluso en telecomunicaciones. Tenemos que favorecer esa posibilidad, que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto de vida de acuerdo con su capacitación y sus conocimientos.